Esto no es un challenge, no es un desafío. Es crudo, real, antipático, serio, muy serio.

Allá por el 2009, comenzó la búsqueda de un pibe de Lomas del Mirador. Hincha de River, familiero, amigo, una sonrisa que se hacía ver. La vida por delante. Toda.

Familia, amigues, y otres se sumaron a la búsqueda que llevó su tiempo. Se volvió un ejercicio diario. Pegatinas, posteos, posters, caminatas, marchas, exigiendo que aparezca sin un ápice de contención de un Estado fraudulento, ausente, represivo, encubridor de causas armadas y de represores que actuaban (y actúan en las sombras de la legalidad). Todos lloramos a ese pibe, a Luciano, como a tantos más que buscamos hoy en día. Antes de él muchos, después de él, otros tantos más. La búsqueda cada vez era más intensa, angustiosa pero sin dejar la senda para que aparezca. Las horas, los días cada vez se hacían más tediosos, largos, solo para volverlo a ver. No se había escapado, no se había peleado con un familiar y huyó, ¡no!. Nada de eso paso. A Luciano lo perseguía la policía en su barrio (para que salga a robar para ellos), Luciano se negó sistemáticamente y a partir de eso, la maldita policía lo persiguió, lo acosó, lo encerró, lo torturó y él se mantuvo fiel a su esencia, se negó una y otra vez sabiendo el costo de negarse a delinquir para ellos.

Después de 5 años y 8 meses de búsqueda, su cuerpo fue hallado en el cementerio de Chacarita enterrado como un NN, era alguien, era Luciano. Un chico de 16, que en teoría cruzó mal Gral. Paz y falleció.

¿Es verdad? NO.

No cruzó ninguna avenida, a Luciano la mató la policía y lo desapareció el Estado.

Pasaron 10 años de la causa de LUCIANO ARRUGA y ¿cambió algo? NO!

Los culpables siguen sus vidas en LIBERTAD, libertad que no les corresponde.

Y esos que en el 2009, salieron airosos de toda culpa, hoy son otros. Lo que demuestra que no es uno o un par, es TODO el Aparato de Seguridad. Hoy su trabajo sigue más vigente que nunca.

Y si hay un challenge como ahora está de moda, te aseguro que aunque pasen los años, ellos seguirán sus tareas en las sombras y nosotrxs lo perseguiremos hasta en sus pesadillas.

Si no nos dejan soñar, no los dejaremos dormir.

Dejo una poesía cargada de dolor, con tantas sensaciones mezcladas pero una poesía desde el fuego, desde lo más hondo de la lucha….

ACCIDENTE

No. No lo fue.

Atropello sí. De la Policía maldita.

De la Justicia. Atropello al dolor.

Atropello a la lucha. No termina.

Empieza. Sí, empieza.

Porque no hubo piedad.

Porque a Luciano no lo dejaron soñar.

No lo dejaron ser.

No lo dejaremos dormir.

Maldita Policía.

Maldita Justicia.

Porque a Luciano lo mató la Policía y lo sepultó la Justicia.

Maldita Policía.

Maldita Justicia

Gonzalo Mora

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here