Un joven de 27 años que vive en Río Gallegos, denunció que la madrugada del 1 de mayo fue detenido, golpeado e insultado por efectivos de Infantería y de la Policía de Santa Cruz en una comisaría de esa capital provincial. A raíz de los golpes recibidos debió ser operado. El hecho que sucedió en la madrugada del 1 de mayo y recién ahora puede ser denunciado.

«Yo me encontraba yendo a mi domicilio porque había estado acompañando a mi mamá, y tenemos una distancia de cinco cuadras. Nunca pensé ni imaginé que en el trayecto de cinco cuadras me iba a encontrar a Infantería. Sin preguntarme, pararon y me metieron adentro de la traffic. Yo iba sólo. Ni siquiera me preguntaron por qué yo estaba afuera, a esa hora de la noche en la calle porque esto sucedió a las 02:45 de la madrugada. Por más que estaba incumpliendo con el horario de la cuarentena, más de un acta no me correspondía o dejarme demorado en la comisaría, pero no  insultarme, patearme, golpearme y arrastrarme. Fue un abuso de poder, totalmente. Yo pregunté por qué me estaba deteniendo, y uno de los de infantería dice: «Mirá cómo habla este maricón, este puto» y empezaron a propinarme patadas, trompadas y a pegarme brutalmente y también me esposaron. 

Todo eso, y mucho más, padeció Jorge en camino y dentro  de la Comisaría Sexta, en la que lo bajaron de los pelos y lo arrastraban hasta el fondo de la comisaría entre personal de Infantería y Policía local.

Jorge sigue relatando «Me tiraron ahí y siguieron los abusos, me siguieron pegando, pateando y todo el tiempo insultándome. Todo el tiempo me denigraban por ser gay. Me decían: maricón, puto de mierda, trolo, mirá cómo te vestís. Eso me lo decía una de las efectivas femeninas que estaba ahí. Había tres o cuatro que eran efectivos de la Sexta y entre seis y ocho que eran personal de Infantería, que estaban todos tapados así que el rostro, obviamente no me lo voy a recordar, pero hay uno que sí, que me acuerdo la mirada, la parte de sus ojos porque fue el que me pegó la patada en la cara y me quebró el maxilar, del lado izquierdo de la cara, por lo cual perdí la movilidad para abrir la boca, me fisuraron las costillas y tengo hematomas en todo el cuerpo«. «Me querían hacer firmar un papel, pero me negaba, me tiraron de la silla y en el piso me ahogaban. Incluso me amenazaban que me iban a llevar con los otros presos. Había una mujer que era policía y me pateaba cada vez que pasaba y finalmente firmé los papeles, porque de todos los golpes que me dieron, yo ya no aguantaba más y ni sé que decía el papel» y agregó «Luego de eso, llegó un médico a la comisaría y no me revisó a pesar de que le dije que tenía golpes y habían abusado de mí y después me metieron en un calabozo con dos chicos más, sin zapatillas, ni mis medias. Fue horrible”.

Posteriormente a ello, el joven de 27 años siguió contando: “Fui a la Comisaría Sexta a realizar la denuncia, me atendió el Jefe y me dijo no estaba al tanto y que no debía ocurrirme lo que me pasó. Tan sólo me debían hacer un acta por estar fuera de horario. Después me dijo que haría una rueda de reconocimiento, pero no sé si le hicieron un sumario a quienes me pegaron y abusaron y yo quiero que esto no quede en la nada porque fue un abuso de poder, son unos corruptos y da bronca e impotencia, porque pasa todo el tiempo y no debo ser la primera persona que le pasa esto en el barrio. No quiero que le pase a otra persona porque, fue horrible.

Jorge sigue en recuperación. El lunes me sacan los puntos de la segunda cirugía y de ahí tengo que seguir con fisioterapia para recuperar la movilidad de la boca, y que obviamente no va a ser lo mismo.

Lamentablemente éste caso no es aislado y se suma a recientes denuncias respecto del accionar de las fuerzas de mucha provincias del país.

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