Quienes hacen parte de la banda caminan juntos/as hace casi diez años,  construyen un proyecto sobre todas las cosas colectivo: la Orquesta Delio Valdez. Una cooperativa, primero como idea, luego como forma concreta de trabajo, que coincide con la pasión de cada uno/a de sus integrantes: tocar les encanta, en el sentido del placer que generan las cosas que nos encantan.

Por Antonella Álvarez y Juliana Lagomarsino
Fotos Caro Pedace

Anhelo volverte a ver

El sábado 1° de septiembre, La Delio Valdez presentó su cuarto disco, el primero hecho enteramente por ellos/as, desde la composición de letras, música, arte de tapa, etc. La felicidad de siempre se mezclaba con ansiedad, orgullo y emoción. No era una fecha más. Sonarían en el escenario de Vorterix los 11 temas del nuevo disco, Sonido Subtropical, que vio la luz hace poquitos meses.  

La cita era temprano: a las nueve de la noche arrancaban. Habíamos llegado media hora antes de que empiece. Teníamos que retirar entradas y  sabíamos que habría mucha gente. Hacía frío pero se palpitaba noche de cumbia colombiana y baile, por lo que íbamos con sonrisas en la cara y preparadas con mochilas a modo de guardarropa. Ni bien entramos nos mandamos adelante, cerca del escenario. La propuesta de la Delio además de musical es visual. Verlos/as es también parte del show. El teatro se colmó en poco tiempo, una fila interminable de personas que atravesar si elegías desplazarte buscando, en vano, un espacio para bailar. Y entonces añoramos lugares menos llenos donde lo podíamos hacer, recordamos los cumbiones de La Boca hace tiempo, en el gran Teatro Verdi, los primeros toques en el Club Premmier, cuando no éramos tantas quienes disfrutábamos de/con la Delio Valdez.

En el escenario la orquesta abrió con un tema histórico y, siempre, altamente agitado: Ron y Velas. El público reía, festejaba y agitaba por demás.  Era específico: de los que se saben las letras de principio a fin.

Vengo trayendo esta cumbia a tu altar como un devoto

Quienes hacen parte de la banda caminan juntos/as hace casi diez años,  construyen un proyecto sobre todas las cosas colectivo: la Orquesta Delio Valdez. Una cooperativa, primero como idea, luego como forma concreta de trabajo, que coincide con la pasión de cada uno/a de sus integrantes: tocar les encanta, en el sentido del placer que generan las cosas que nos encantan. Y vienen remando en la marea de la cultura que nos quieren prohibir desde el gobierno y mercantilizar desde el sistema. Vorterix nos causa contradicciones, pero también abre un debate ¿cuáles son los espacios compañeros para tocar? Capaz la única respuesta posible es, más en este contexto, la calle. No hay en la Ciudad de Buenos Aires lugares habilitados y del palo para que las bandas toquen, y acá se abrirá un debate interesante, tal vez punto inicial para retomar en otra vuelta.

La Delio viene ocupando el espacio público: contra los despidos en Télam, contra la UNICABA, gritando que ni el arte callejero ni migrar son delito, o en la vigilia de la votación histórica del 13 de junio por aborto legal, seguro y gratuito, sólo por nombrar unos pocos en el último tiempo. La orquesta también busca alternativas lejos de la ciudad capital. Las giras por distintas ciudades como Rosario, Córdoba, Mendoza, Neuquén, entre muchas otras, es una apuesta, una propuesta de construcción que conlleva la acción: crear (nunca copiar) una cumbia que sea federal e internacional.  Por eso La Delio (también) nos gusta tanto.

Un yacimiento de cumbia, una cantera de ritmo que brilla en la noche oscura

Sonido Subtropical trajo otros sabores, no sólo el gusto por el material propio, sino también por escuchar en sus letras ecos del feminismo y de una naturaleza entendida como madre tierra. Un paisaje sonoro que, arraigado en la cumbia,  nos lleva desde la saya hasta la salsa, pasando por la rumba cubana. Una sonoridad nuestroamericana que es posible sentir en cada una de las notas que componen el disco.

De la noche del Sábado pasado, quizás valga una mención especial para los momentos en que sonaron El niño y Santa Leona. El coro del público que se hizo escuchar “resiste el niño sentado sin más armas en la mano que los recuerdos cantados, esos no son olvidados” y  el rugido de Santa Leona “vengo trayendo esta cumbia a tu altar como un devoto”, para dar lugar a la voz de Taty Almeida recitando “una mujer bajará del morro, como si bajara una estrella. Mujer de ojos iluminados, latiendo sus manos, vida y lucha. Bajo sus pies la vieja serpiente. Una mujer saldrá de los manglares su vestido es la tormenta. Y pisará el suelo de este país sin nombre, guerrera de los humildes, leona de monte adentro”, conjugaron momentos que acercaron el encuentro musical a una cofradía armada entre quienes arriba del escenario interpretaban cada tema y quienes, abajo del escenario, bailábamos y cantábamos.

La noche que empezó temprano se hizo cumbia y fueron sonando entre los temas nuevos los viejos más escuchados/bailados: Ron y velas, La Cumbia Sobre el Mar, La Pollera Colorá, La subienda, Anacumbia, Por Dios que no, Navidad Negra y el cierre Borracho y Amanecido. Agite, baile, cantos en un teatro estallado. Y por si alguno/a se le pasó desapercibido en los alegres acordes, La Delio también eligió esta noche, desde el escenario de Vorterix, alzar su voz de protesta para gritar que basta de gatillo fácil y que el aborto tiene que ser legal, seguro y gratuito. Para entonces, ya cerca del fin de la velada, el arriba y abajo del escenario se fundieron levantando como banderas los pañuelos verdes que llevamos en nuestras mochilas, a todos lados donde vamos. Porque también en la presentación del disco de la Delio, la marea verde nos empuja y nos hermana.

La risa, dicen, es una (nuestra) victoria sobre el miedo. En estos tiempos que nos quieren tristes, desanimadas, abatidas y rendidas, bailar, reir y celebrarnos es revolucionario.

Sonido Subtropical completo 
https://www.youtube.com/watch?v=9odcKbagCbc

La Delio Valdez tocará próximamente
SÁBADO 29/9 – Club Tucumán de Quilmes 
VIERNES 5/10 – Club Tucumán de Quilmes El Cumbión de La Delio Valdez
SÁBADO 6/10 Niceto Club, Niceto Vega 5510

 

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