Fábula de Basilisa, la luz y el fuego” es una obra de teatro de títeres con motivos e ingredientes propios del cuento de hadas tradicional. La pequeña niña tiene la misión de conseguir la luz y el fuego para resguardar a su abuela del frío del invierno. La niña  abandona su hogar para enfrentarse con el mundo: un bosque frío y nevado habitado por raros y singulares animales y también, por la temible bruja Baba-Yaga. Basilisa se verá envuelta en una  aventura que implicará desafíos, cambios, logros y pérdidas.

 

Autoría: Rafael Curci.

Dirección general: Eleonora Dafcik.

Asistente de dirección: Alma Curci.

Diseño y realización de títeres: Alejandra Farley, Katy Raggi.

Diseño y realización de escenografía: Víctor Chacón, Renata Montalbano, Paula Cueto.

Diseño y realización de sombras: Eleonora Dafcik, Paula Cueto, Alma Curci, Katy Raggi.

Diseño gráfico y fotografía: Alma Curci.

Gestora: Florencia Orce.

Música original: Cristian Arñon.

Iluminación: Víctor Chacón.

Interpretes titiriteros: Paula Cueto (Basilia), Florencia Orce (Abuela/ Baba-Yaga), Marcelo Lizarraga (Ivanov/ Laika/ Malevic) y Eleonora Dafcik (Sonia)

Muchos cuentos de hadas nos remiten a una historia de transformaciones a través de distintas pruebas y dificultades que el protagonista debe sortear. Al igual que en los cuentos originales del folklore Ruso, la pequeña Basilisa que protagoniza esta puesta para teatro de sombras, es aquella que se aventura, lucha, sueña y padece. El héroe – en este caso la heroína- , es la especie de alma que ve la vida ilusoria de los sentidos y se enfrenta de lleno con todo tipo de obstáculos, incluso con el tema de la muerte. Es esa niña que se interna en el bosque lleno de peligros, algo temerosa, sola, y en apariencia desvalida. Allí se encuentra con la temible bruja Baba-Yaga, los animales feroces, el frío, la soledad y la nieve. El alma pasa por un período de soledad, incertidumbres y desolación y, pese a todo eso, se atreve a seguir adelante. Y es en ese punto donde siente que está incompleta, que le falta algo: el sentido existencial ante la privación, la desolación, la pérdida y la muerte, factores estos que suscitan la búsqueda del fuego, la llama, el calor, el retorno al hogar, en una palabra, la vida. Pese a que por momentos se siente perdida, Basilisa no se amedrenta y sigue adelante, buscando con paciencia y con valor, enfrentando sus temores -que son, en última instancia, la superación del miedo. Para empujarla, para que no pierda coraje, Basilisa es alentada por su muñeca de trapo Sonia, (¿la voz de su conciencia?)  Quien la ayuda a superar unos cuantos escollos y no pocas pruebas. Los apegos, las emociones, los vínculos, las superaciones, son los grandes obstáculos que se anteponen en este viaje heroico que tiene mucho también de viaje  iniciático. Luego de sortear innumerables escollos, Basilisa llegará al final de su travesía con la tarea cumplida, sólo que en esta versión su antagonista -la bruja Baba- Yaga- no es vencida ni eliminada como ocurre siempre en los viejos cuentos tradicionales sino que, al igual que la pequeña heroína, se transforma.

Centro Cultural Raíces (Agrelo 3045, entre La Rioja y Urquiza)

Funciones: sábados 17hs desde el 28 de octubre

ENTRADA LIBRE a la gorra. Duración: 50 minutos.

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