Estos días no sé porque, me anda dando vueltas en la cabeza una frase que me suena desde muy chiquita. Que en esos años era tal vez una frase hiriente, o tal vez buscaban cortar un hábito mío o no sé, pero con el tiempo la he ido analizando, desmembrando, significándola, decodificándola, entendiéndola, sanándola hasta amarla y hacerla mía.

Todos tenemos recuerdos que marcan, para bien y para mal. Los buenos creo yo hay que recordarlos una y otra vez para ejercitar la alegría en el corazón. Y acá me pongo los lentes y bata de científica y les digo: Sabían ustedes que el cerebro no distingue entre un recuerdo y un hecho presente? Por lo cual, miren que responsabilidad enorme tenemos en revivir una y otra vez una misma situación en la cabeza.

Somos hacedores de nuestro presente, no la caguemos.

La frase que recuerdo es “sos la oveja negra”. Señoras y Señores, me-e-e-e-e-e presento, soy la oveja negra de la familia!.

La oveja negra, imagínense: Un extenso prado, tapizado con verdes, pasturas húmedas por el rocío de la mañana que comienza a entibiarse por los primeros rayos de sol que descienden desde el claro cielo e ilumina un blanco, rebosante y espumante rebaño, SCRATCH! y una oveja negra te cagó el paisaje.

Me lo han dicho en más de una oportunidad. Me lo han hecho sentir en infinidades de otras situaciones.

Al principio, era una carga. Porqué me dicen así?. Porqué soy así? Porque cuesta tanto? y esos intentos estúpidos de encajar, de querer que te quieran, de que te acepten. En esos momentos es cuando uno lee y lee mucho, escucha, busca y aprende la respuesta. Esto es la maravilla de lo aprendido.

Ser la oveja negra es que dentro de un conjunto X, tenés facultades que no son compatibles o no concuerdan con el resto del conjunto.

Ser la oveja negra es que a todos le dicen “blanco” y todos concuerdan y a vos te dicen “blanco” y preguntas porque “blanco” y quien es esa persona para decir eso.

Ser la oveja negra es que todos miren o persigan algo y vos estés mirando como todos miran y persiguen algo.

Ser la oveja negra es que solo con tu presencia incomodas a alguien o algunos.

Ser la oveja negra es que sabes más de lo que contas, pensás más de lo que decís, y que entendés mas de lo que te pueden llegar a explicar.

Ser la oveja negra es que debajo de tu brazo venga tu propio manual para leer el mundo.

Ser la oveja negra es lo más maravilloso que te puede pasar. Es un halago. Ya que momento a momento tu identidad, tu esencia se ve vapuleada, manoseada, retorcida, criticada, puesta  aprueba en un sin fin de oportunidades y sin embargo te seguís aferrando a lo que crees, sentís y querés plasmar.

Porqué es tan importante ser iguales, cuando distintos es más divertido?

Si sos oveja negra, te abrazo, te aplaudo, seguí así y hace la diferencia.

Ni oveja, ni sierva.

Ni igual, ni escondida.

A pleno corazón siempre,

duela lo que duela.

 Si me encuentran es por distinta,

si me aprecian es por auténtica,

 Auténtico quien me quiera como soy,

porque en mi conviven diferentes mieles,

amor, miedo, pasión, coraje y desamor,

porque en mi encuentran escondida su voz.

 Especial no soy, única sí.

Porque todos somos uno,

y todos viven en mí.

 Si tu mundo es todo igual,

tu vista es parcial,

colores por doquier,

solo hay que querer ver.

 Tu prejuicio te acecha con instinto animal,

de tu inteligencia depende poder escapar,

 Si es blanco, negro o de colores también,

así es la naturaleza y no necesita Juez.

 

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