Por: Gonzalo Mora.

Jueves de lluvia en casi todo el día. 20 hs. Auditorio B (mas chico). 4 piso. Las ansiedades de unxs pocos colman el piso de expectativas. Lucas trae un amigo, Leo Oyola.

Leo Oyola es del conurbano, de La Matanza, barrio Los Pinos (picante), es futbolista frustrado, (el vuelo de cani, quedó trunco). Tiempo después de sobrepasar la frustración de la redonda y de pasar una larga temporada recorriendo el cemento y la tierra de la provincia de Bs As se halló frente a una desnuda hoja esperando la creativa tinta que iba a cranear desde su barrio plasmándose en futuras novelas exitosas. Nunca se vio como un escritor, jamás se lo propuso y ahí está sentado en el auditorio de la Primera B del profesorado, mejor lugar para sentarse a hablar de la injerencia de la literatura en la educación de la región.

Y ahí estaban ellos sentados como dos eternos amigos de barrio hablando de las cosas (literatura) solo faltaba una birra pasando de mano en mano, con el atenuante de la formalidad de su presencia. Fue eso, una amena reunión de unos droguis fanas de Leo y otros descubriéndolo gracias a Lucas. Pasa el tiempo y las anécdotas salen como flores de primavera y cotizan según pasan los niveles permitidos de una vergüenza socarrona escondiendo cierta timidez.

Habló de Kriptonita, una novela llevada a la pantalla grande y a una serie. Una novela que laburo durante un tiempo con uno de los más temerosos escritores argentos, Laiseca, personaje oscuro y de color si los hay. Con este hombre añejo de libros encontró senderos que vertieron en novelas que se publicaron tanto en Argentina como en el viejo continente. Lugar donde iba y venía (a España), durante todo el año y a su vuelta volvía a calzarse el mameluco de laburante (sea de albañil, produciendo textos nuevos o rodeado de su querido conurbano).

En la ya cómoda postura de la ochava, cito en el escenario pequeño del 4 piso, el tiempo y las miradas atravesaban a ese invitado de preguntas y comentarios en off que rascaban gestos picaros y ojos melancólicos, recordando alguna travesura. Comenzada la presentación del libro por el cual fue llevado a la city porteña comenzamos entre todxs a formular preguntas de los personajes de colores que viven en esa novela. Kripotonita. Un barrio del oeste agitado La novela es un policial thriller con un poco de cómic del conurbano perdido en las aventuras de una adolescencia descarada, desfachada y sin futuro aparente. Leo cuenta que en los talleres que fue donde empezó este proyecto de escritura tuvo una laguna literaria teniendo un parate porque sentía que no funcionaba. Un colega de las letras le recomendó que leyera cómics y fue luego de descubrirse en las historietas es que el engranaje de la escritura comenzó a funcionar una vez más y así fue que esta novela / cómic / thriller; con mucho conurbano, con el barrio en cada capitulo, con lxs pibes en cada ochava del renglón surgió Nafta Súper y toda su banda, quienes lea dan, un gran sabor a esta obra de Leo Oyola.

Leo se va yendo entre firmas y fotos, continuando esa charla amiga con Lucas, lxs pibes del profe agradecidos mil, por Lucas (por traer el oeste personificado) y a Leo por hacernos parte del barrio Los Pinos al menos por dos horas y sus pasos dejarán huella de esos pocos que supimos disfrutar de una literatura nueva y un nuevo rol en el escenario literario de la región.

Gracías Lucas por traer este baldazo de letras nuevas. Ahora más almas seguro dirán #Leo@Oyola!

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